Las personas prevenidas toman acciones para cuidar su dinero y el de su compañía. Una de estas acciones consiste en adquirir el seguro de cumplimiento a la hora de hacer contratos, para de esta manera, evitar daños si alguna de las partes no cumple con lo dispuesto en dicho contrato o incumple determinadas disposiciones legales.
Si reconoces la importancia de cuidar tu dinero a la hora de celebrar un contrato sea para persona jurídica o persona natural,
Supongamos que eres dueño de una empresa y una multinacional te contrató para construir un nuevo local. Cuando estás en plena construcción, un daño en tu maquinaria te impide continuar con la edificación para entregarla en el plazo establecido.
Un incumplimiento de este tipo puede generar daños graves a tu compañía por las acciones que puede llevar a cabo la multinacional. Además, puede también dañar los planes de la empresa que te está contratando.
Sin embargo, para blindar el acuerdo, tu previamente habías adquirido un seguro que se encarga de cubrir los daños y perjuicios ocasionados a la multinacional, en caso de tu incumplimiento en el contrato, haciendo que a la hora de firmar haya más confianza entre las partes.
Recuerda que el tomador del seguro es quien se compromete a cumplir con las disposiciones legales o del contrato, por tanto, quien adquiere esta póliza le está dando a su contraparte la tranquilidad de que se cumplirá con lo pactado y se está dando la tranquilidad de que en caso de incumplir, el seguro correrá con los perjuicios ocasionados.